Catecismo Romano: Tercer Articulo del Credo – Concilio de Trento


Tercer artículo del Credo

QUE FUE CONCEBIDO DEL ESPÍRITU SANTO,
Y NACIÓ DE MARÍA VIRGEN

INTRODUCCIÓN AL CAPÍTULO

[1] En el capítulo anterior se vio el gran beneficio que hizo Dios al género humano al redimirlo de la esclavitud del demonio. Pero la bondad y liberalidad de Dios hacia nosotros se manifiesta más por el modo con que quiso hacer esto.

«Fue concebido por el Espíritu Santo»

El sentido de estas palabras es: Creemos y confesamos que Jesucristo, único Señor nuestro, Hijo de Dios, cuando tomó por nosotros carne humana en el seno de la Virgen María, fue concebido, no por obra de varón, como los demás hombres, sino de modo sobrenatural, por virtud del Espíritu Santo; de tal manera que la misma persona del Verbo, sin dejar de ser Dios, empezó a ser hombre (Jn. 1 1 y 14.). [2] De este modo se realizó una perfecta unión de las naturalezas divina y humana, pero guardando cada una de ellas sus acciones y propiedades, y subsistiendo ambas en una sola persona, que es la del Verbo. [3] 1º Esta obra de la Encarnación no es exclusiva del Espíritu Santo, sino común a las tres divinas personas, según la regla de fe cristiana: Todo lo que Dios hace fuera de Sí en las cosas creadas es común a las tres personas, de modo que ni una hace más que las otras, ni una hace algo sin las otras. Pero, sin embargo, las Sagradas Escrituras suelen atribuirla muy convenientemente al Espíritu Santo, que es el Amor increado, porque esta obra expresa la bondad singular de Dios para con nosotros. [4] 2º En la concepción de Cristo hubo cosas según el orden natural, como ser formado su cuerpo a partir de la sangre materna; pero hubo también cosas según el orden sobrenatural, como son: • ser formado el cuerpo de Cristo en María sin concurso de varón, por el poder del Espíritu Santo; • unirse el alma creada a este cuerpo en el mismo instante de su concepción, sin esperar un determinado tiempo para informarlo; • unírseles la divinidad en el mismo instante en que el alma se unía al cuerpo, de donde resulta que en un mismo tiempo fue Jesucristo verdadero hombre y verdadero Dios (Lc. 1 31-32; 43.), y que la Virgen Santísima es llamada verdadera y propiamente Madre de Dios y del hombre, por haber concebido en un mismo momento a Dios y al hombre (Is. 7 14.); • ser enriquecida el alma de Cristo con los dones del Espíritu de Dios y la plenitud de la gracia. [5] Sin embargo, aunque Jesucristo tenga la plenitud del Espíritu por el que los hombres consiguen la adopción de hijos de Dios, no se le puede llamar Hijo adoptivo de Dios, porque siendo Hijo de Dios por naturaleza, no le conviene el nombre ni la gracia de adopción. [6] De todo ello deben los fieles no olvidar y meditar con frecuencia: • que es Dios el que tomó carne humana, aunque de un modo que no podemos comprender ni explicar; • que quiso hacerse hombre para que los hombres llegásemos a ser hijos de Dios; • que hay que adorar con corazón humilde los misterios que este artículo encierra, sin querer escudriñarlos con altivez.

«Y nació de la Virgen María»

[7] Jesús no sólo fue concebido por virtud del Espíritu Santo, sino que nació y fue dado a luz por la Virgen María. Y así, celebramos a María como Madre de Dios, porque dio a luz a una persona que es juntamente Dios y Hombre. [8] Este nacimiento de Cristo, como su concepción, excedió el orden de la naturaleza; pues nació Cristo sin menoscabo de la virginidad perpetua de su santísima Madre, saliendo de su seno como salió después del sepulcro cerrado y sellado (Mt. 28 2.), o como se presentó en el cenáculo cerradas las puertas (Jn. 20 19.), o como los rayos del sol pasan por el vidrio sin hacerle la menor lesión. [10] Estos misterios de la concepción y nacimiento de Cristo fueron anunciados con muchas figuras y profecías: • la puerta del templo que Ezequiel vio cerrada (Ez. 44 2.); • la piedra arrancada al monte, de la visión de Daniel (Dan. 2 34.); • la vara florida de Aarón (Núm. 17 8.); • la zarza que Moisés vio arder sin consumirse (Ex. 3 2.).[9] Jesucristo es llamado «nuevo Adán» por San Pablo, por vivificar a todos los que el primer Adán hizo morir, y por ser Padre en el orden de la gracia y de la gloria de todos aquellos que tienen a Adán por padre en el orden de la naturaleza. Del mismo modo, la Virgen Madre debe ser llamada «nueva Eva»: • pues Eva dio crédito a la serpiente, dándonos la maldición y la muerte; María creyó al Angel, dándonos la bendición y la vida; • Eva nos hizo nacer hijos de ira (Ef. 2 3.); María nos hace nacer hijos de la gracia al darnos a Jesucristo; • Eva tuvo el castigo de parir a sus hijos con dolor; María dio a luz a Jesucristo sin dolor alguno. [11] Los fieles, al meditar el misterio de la Encarnación, deben sacar como principales frutos: • dar gracias a Dios frecuentemente por tan inmenso beneficio; • imitar la humildad de que Jesucristo les da ejemplo por su encarnación, nacimiento y circunstancias que lo acompañaron, abrazando en su seguimiento todos los oficios de humildad; • considerar que Dios quiso someterse a la pequeñez y fragilidad de nuestra carne, para poner al linaje humano en el grado más alto de dignidad: el Hijo de Dios es hueso de nuestros huesos, y carne de nuestra carne; • preparar sus corazones para que no suceda que el Hijo de Dios no encuentre en ellos, como en Belén, lugar para nacer espiritualmente; • imitar la concepción y nacimiento de Cristo: así como El fue concebido por obra del Espíritu Santo, y nació por modo sobrenatural, y fue Santo y la Santidad misma, así también nosotros debemos nacer de Dios (Jn. 1 13.), proceder después como nueva criatura (Gal. 6 15.), y guardar una perfecta santidad y pureza de alma.

CAPÍTULO IV

DEL 3° ARTÍCULO DEL SÍMBOLO

Que fue concebido por obra del Espíritu Santo y nació de María Virgen.

I. Qué nos propone para creer el tercer artículo del Símbolo.

65. Con lo que se ha dicho n el artículo anterior, pueden conocer los fieles que es muy grande y singular el beneficio con que Dios favoreció al linaje humano cuándo le concedió la libertad, rescatándolo de la esclavitud del durísimo tirano. Mas si consideramos bien el modo y la forma como quiso hacer este beneficio, tendremos que reconocer que nada hay más sublime y admirable como la generosidad y bondad de Dios para con nosotros. Por lo tanto, desde la explicación del tercer artículo, empezará el Párroco a manifestar la grandeza y excelencia de este misterio, el cual tan frecuentemente proponen a nuestra consideración las santas Escrituras como lo más importante para nuestra salud; y enseñará que éste es su sentido: creemos y confesamos que este mismo Jesucristo, nuestro único Señor, e Hijo de Dios, cuándo por nosotros tomó carne humana en el seno de la Virgen, no fue concebido por obra de varón, como los otros hombres, sino que superando todo el orden de la naturaleza, fue concebido por obra del Espíritu Santo, de tal modo que sin dejar de ser Dios esta misma persona, como lo era desde toda la eternidad, se hizo Hombre que antes no era. Y que estas palabras se hayan de entender de este modo, consta claramente por la definición del Concilio de Constantinopla, que dice así: “El cual descendió de los cielos por nosotros los hombres y por nuestra, salud, Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de María Virgen, y se hizo hombre”182.
También, explicó esto San Juan Evangelista, como quien había bebido el conocimiento de este altísimo misterio derecho del mismo Salvador; porque después de haber declarado la naturaleza del Verbo Divino con aquellas palabras: “En él principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios; concluyó así: Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros”183.

II. En la Encarnación del Verbo Divino no se hizo confusión184 alguna, de las dos naturalezas divina y humana.

66. Porque el Verbo divino que es una hipóstasis de la naturaleza divina, de tal modo tomó la naturaleza humana, que fue una misma la hipóstasis y persona de ambas naturalezas, divina y humana; de dónde provino que esta tan maravillosa unión conservara las acciones y propiedades de las dos naturalezas; y, como enseña aquel gran Pontífice San León, ni la gloria de la superior absorbió a la inferior, ni la unión con la inferior disminuyó la superior.

III. La Encarnación no fue sólo obra, del Espíritu Santo.

67. Mas, como no debe omitirse la explicación de las palabras del artículo, enseñe el Párroco que cuándo decimos, que el Hijo de Dios fue concebido por obra del Espíritu Santo, no entendemos que sola esta Persona de la divina Trinidad obró el misterio de la Encarnación. Porque aun cuando sólo el Hijo tomó la naturaleza humana, no obstante todas las Personas de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, obraron este misterio; porque siempre se ha de retener aquella regla de fe cristiana es a saber: que todas aquellas cosas que hace Dios fuera de sí mismo en las criaturas, fueron realizadas por las tres personas, de suerte que en estas cosas no obra una Persona más que otra, ni una puede obrar sin las otras185. Únicamente lo que no puede ser común a las tres Personas es el que una proceda de otra, porque el Hijo solamente es engendrado por el Padre, y el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, pero todo lo que de ellas se muestra fuera de sí mismas, es sin alguna duda obra de las tres Personas; y a esta clase de obras pertenece la Encarnación del Hijo de Dios. Mas, aunque esto sea así, con todo, de aquello que es común a todas las Personas suelen las sagradas Letras atribuir una a una Persona, y otra a otra, como el sumo poder al Padre, la sabiduría al Hijo, y el amor al Espíritu Santo; y por cuánto el misterio de la Encarnación de Dios nos declara la inmensa y singular benignidad con que su Majestad nos ama, por eso esta obra se atribuye especialmente al Espíritu Santo.

IV. En la Encarnación se realizaron unas cosas naturalmente, y sobrenaturalmente otras.

68. También advertimos que en este misterio, unas cosas se obraron según el orden y modo de la naturaleza, y otras sobre todo este orden. Porque cuándo creemos que el cuerpo de Cristo fue formado de la purísima sangre de la Madre Virgen, reconocemos haber obrado en esto la naturaleza según su modo natural, pues lo es que los cuerpos de los hombres sean formados de la sangre de la madre. Mas lo que excede al orden de la naturaleza y toda inteligencia humana, es que en el mismo instante en que la bienaventurada Virgen, dando su consentimiento a las palabras del Ángel, dijo: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según vuestra palabra”, en ese mismo fue formado el santísimo Cuerpo de Cristo, y se le juntó el alma adornada del uso de la razón, y así en un mismo momento fue perfecto Dios y perfecto Hombre. V que esto hubiese sido una nueva y admirable obra del Espíritu Santo, nadie lo puede dudar, porque ningún cuerpo puede, según el orden de la naturaleza, ser informado por el alma racional, sino dentro de cierto determinado espacio de tiempo.
Pero lo que aún es digno de mayor admiración es que luego que el alma se juntó con el cuerpo, se unió asimismo la Divinidad con el alma y el cuerpo, de suerte que en el momento mismo en que el cuerpo fue formado y animado, se juntó también la Divinidad con el alma y el cuerpo: de donde se infiere que en un mismo instante de tiempo era perfecto Dios y perfecto hombre, y que en ese mismo la Virgen Santísima se llamaba propia y verdaderamente Madre de Dios y del hombre, porque en el mismo instante concibió a Dios y al hombre. Y esto es lo que le manifestó el Ángel cuándo dijo: “Sabe que has de concebir en tu seno, y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo”186. En esto se cumplió también lo profetizado por Isaías cuándo dijo: “He aquí concebirá una Virgen, y dará a luz un hijo”187. Finalmente, esto mismo declaró Santa Isabel, cuándo llena del Espíritu Santo entendió la concepción del Hijo de Dios, y dijo aquellas palabras: “¿De dónde a mí la dicha, de que la Madre de mi Señor, venga a mí?”188. Mas así como el cuerpo de Cristo fue formado de la purísima sangre de la castísima Virgen sin obra alguna de hombre, como antes dijimos, sino por sola virtud del Espíritu Santo, así también en el mismo momento en que fue concebido, recibió su alma grandísima riqueza del espíritu de Dios, y toda la abundancia de sus dones; pues, como dice San Juan, no da Dios a Jesucristo la gracia con medida, como a los demás hombres que florecieron en Santidad y gracia, sino que colmó, toda su alma con toda gracia y tan abundantemente que de su plenitud hemos recibido todos nosotros.

V. Cristo no es Hijo adoptivo de Dios.

69. Con todo, no es lícito llamar a Jesucristo Hijo adoptivo de Dios, aunque tuvo aquel espíritu por el cual los hombres santos consiguen la adopción de hijos de Dios; porque siendo El por naturaleza Hijo de Dios, de ningún modo se ha de pensar que le conviene la gracia o nombre alguno de adopción.

VI. De lo que principalmente se ha de meditar sobre la primera parte de este artículo.

70. Esto es lo que ha parecido conveniente explicar sobre el misterio de la encarnación. Y para que de eso mismo puedan sacar fruto saludable, deben los fieles meditarlo con frecuencia, considerando muchas veces, principalmente: que es Dios el que se encarnó; que el modo con que se hizo hombre, no podemos nosotros no sólo explicarlo con palabras ni aun comprenderlo con el entendimiento, y finalmente que quiso hacerse hombre, a fin de que los hombres renaciésemos hijos de Dios. Consideren, pues, atentamente estas cosas, y crean y adoren con corazón fiel y humilde todos los misterios que contiene este artículo. No quieran investigarlos ni escudriñarlos curiosamente, porque esto casi nunca sé puede hacer sin peligro.

VII. Cómo se entiende haber nacido Cristo de Santa María Virgen. Y nació de María Virgen.

71. Esta es la segunda parte de este artículo, en cuya explicación se ocupará con diligencia el Párroco; pues los fieles no solamente deben creer que Jesucristo Señor nuestro fue concebido por obra del Espíritu Santo, sino también que nació y salió a luz de María Virgen. Y con cuánta alegría y suavidad de ánimo se haya de meditar este misterio, bien lo muestra la voz de aquel Ángel que primero anunció al mundo esta felicísima embajada; pues dice: ―Vengo a daros una nueva de grandísimo gozo para todo el pueblo‖189. También nos lo demuestra el cántico de la celestial milicia: ―Gloria a Dios en lo más alto de los cielos, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad‖190. Aquí empezó también a cumplirse aquella tan magnífica promesa, que Dios hizo a Abraham, diciéndole que vendría tiempo cuándo todas las naciones serían benditas por medio de su posteridad. Porque María a quien predicamos y adoramos por verdadera Madre de Dios, por haber dado a luz la persona que juntamente es Dios y Hombre, descendió del linaje del rey David.

VIII. Cristo nació de María Virgen sobre el orden de la naturaleza.

72. Así como la concepción de Cristo excede totalmente el orden de la naturaleza, así también su nacimiento, pues no podemos pensar existiese en él cosa que no fuera divina. Mas lo que entre todas las maravillas que se pueden decir o pensar no tiene igual, es nacer de Madre sin disminución alguna de la virginidad materna, y de aquel modo como salió después del sepulcro cerrado y sellado, y de aquel también en que entró a los discípulos estando las puertas cerradas; o por no apartarnos de lo que todos los días vemos realizarse por virtud natural, así como los rayos del sol penetran la sólida substancia del cristal sin quebrarlo, ni causarle daño alguno, así y aun con modo más sublime, salió Jesucristo del seno de su Madre sin el menor detrimento de la virginidad materna. Por eso celebramos su entera y perpetua virginidad191 con alabanzas muy verdaderas. Este misterio se realizó por virtud del Espíritu Santo, quien de tal modo asistió a la Madre en la concepción y parto del Hijo, que le dio fecundidad, y juntamente la conservó en perpetua virginidad.

IX. Con razón se llama Cristo segundo Adán, y María segunda Eva.

73. Suele algunas veces el Apóstol192 llamar a Jesucristo el segundo Adán, y compararlo con el primero; porque así como todos los hombres murieron en aquél, así todos resucitan por este, y así como Adán fue Padre de todo el linaje humano en cuanto a la generación natural, así Cristo es autor y principio de toda gracia y gloria. De este modo podemos también comparar con Eva a la Madre Virgen193, de suerte que a aquella primera Eva corresponda esta segunda Eva que es María, así como hemos dicho que al primer Adán corresponde el segundo que es Cristo. Porque si Eva ocasionó la maldición y muerte al linaje humano por haber creído a la serpiente; creyendo María al Ángel, hizo la bondad de Dios, que descendiera a los hombres la bendición y la vida; y si por Eva nacemos hijos de ira, de María hemos recibido a Jesucristo, por quien renacemos hijos de la gracia; y si a Eva se dijo: “Con dolor darás a luz a tus hijos”; María estuvo libre de esta pena, pues dio a luz a Jesús, Hijo de Dios, quedando salva e incólume su virginal pureza, y sin dolor alguno.

X. De las figuras y profecías que representaron la concepción, y nacimiento de Cristo.

74. Por ser tantos y tan grandes los secretos de esta maravillosa concepción y nacimiento, fue conforme a la divina Providencia los manifestase por medio de muchas figuras y oráculos. Por lo cual entendieron los santos Doctores que estos misterios son los que se significan en muchas cosas que leemos en varios lugares de la sagrada Escritura, y especialmente en aquella puerta del Santuario que Ezequiel194 vio cerrada, asimismo en aquella piedra cortada del monte sin mano alguna, según se lee en Daniel195, la cual se hizo un gran monte y llenó toda la tierra ; como también en la vara de Aarón196, la cual sola brotó entre las varas de los Príncipes de Israel, y finalmente en aquella zarza que Moisés vio sin quemarse aunque ardía197. Con muchas palabras escribió el Santo Evangelista198 la historia del nacimiento de Cristo, de lo cual nada más decimos, pues el Párroco tiene tan a la mano esta lectura.

XI. Con mucha frecuencia se debe inculcar al pueblo cristiano el misterio de la Encarnación y el provecho que meditándole sacaremos.

75. Debe procurar el Párroco que estos misterios escritos para nuestra enseñanza, perseveren grabados en el ánimo y consideración de los fieles. Primeramente para que al acordarse de tan gran beneficio den algunas gracias a Dios su autor, y luego para proponer a su imitación un dechado tan admirable y singular de humildad. Porque ¿puede haber nada más útil para nosotros, y más propia para humillar la soberbia y altivez de nuestros corazones, que pensar con frecuencia que Dios así se humilló a fin de comunicar su gloria a nosotros, tomando nuestra debilidad y flaqueza? ¡Que Dios se haga hombre, y que aquella suma e infinita Majestad a cuyo poder y presencia tiemblan y se estremecen las columnas del cielo; se digne servir al hombre! ¡Y que nazca en la tierra Aquel a quien los Ángeles adoran en el cielo!
Y a la verdad, si Dios hace estas cosas por nosotros, ¿qué deberemos hacer nosotros para servirle? ¿Con qué prontitud y alegría debemos amar, abrazar, y ejercer todos los oficios de humildad? Consideren los fieles qué doctrina tan saludable nos enseña Jesucristo en su mismo nacimiento, antes de empezar a hablar palabra alguna. Nace pobre, nace como peregrino en una posada, nace en un vil pesebre, nace en medio del invierno, pues así escribe San Lucas: “Y sucedió que hallándose allí, le llegó la hora del parto. Y dio a luz a su hijo primogénito, y envolvióle en pañales, y recostóle en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos en la posada”199.
¿Por ventura pudo el Evangelista compendiar con palabras más humildes toda la majestad y gloria de cielos y tierra? Porque no escribe que no hubo lugar en la posada, sino que no le hubo para Aquel que dice: ―Mía es la redondee de la tierra, y cuánto hay en ella‖200. Lo cual atestigua también otro Evangelista diciendo: ―A los suyos vino, y los suyos no le recibieron‖201. Consideren, pues, los fieles estas cosas ante sus ojos, y reflexionen que Dios quiso tomar la humildad y flaqueza de nuestra carne, para que el linaje humano fuese colocado en un grado muy alto de dignidad y honor. Porque para declarar la excelente dignidad y alteza que recibió el hombre por este divino beneficio, es suficiente que sea ya hombre aquel mismo que es verdadero y perfecto Dios, de suerte que podemos ya gloriarnos de que el Hijo de Dios es nuestro hueso y nuestra carne, lo cual no pueden aquellos dichosísimos espíritus; porque nunca, como dice el Apóstol, “tomó la naturaleza de los Ángeles, sino la posteridad de Abraham”202. Además de esto, debemos procurar que no suceda por nuestra grandísima desgracia, que así como no halló en la posada de Belén lugar para nacer, así tampoco lo halle en nuestros corazones para nacer en espíritu cuándo ya no nace en carne. Siendo El amantísimo de nuestra salud desea esto en gran manera, porque así como se hizo hombre y nació por obra del Espíritu Santo sobre el orden de la naturaleza, y fue Santo y aun la misma santidad; así también es menester que nosotros nazcamos, no de la sangre, ni del apetito de la carne, sino de Dios, y que en adelante vivamos como nuevos hombres regidos de nuevo espíritu, y guardemos aquella santidad y pureza de corazón que tanto conviene a unos hombres reengendrados con el espíritu de Dios. Así grabaremos en nosotros de alguna manera la imagen de la santa concepción y nacimiento del Hijo de Dios, que fielmente creemos, y creyendo veneramos, adorando la sabiduría de Dios oculta en aquel misterio.

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182 ―Qui propter nos homines, et propter nostram salutem descendit de caelis: Et incarnatus est de Spiritu Sancto et Maria Virgin, et homo factus est.‖ Symb. Constantip. 183 ―In principio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum. Et Verbum caro factum est, et habitavit in nobis.‖ S. Joan, I.
184 Esta verdad que enseña aquí el Catecismo fué definida por el Concilio Calcedonense, celebrado en el año 451, por estas palabras: “Siguiendo a los Santos Padres, enseñamos todos unánimemente que debe confesarse a uno y a un mismo Hijo y Señor nuestro Jesucristo, al mismo perfecto en la deidad, y al mismo perfecto en la humanidad, verdadero Dios y verdadero hombre, con alma racional y cuerpo, consubstancial al Padre según la deidad y consubstancial con nosotros segun la humanidad, semejante en todo a nosotros fuera del pecado ; engendrado antes de los siglos por el Padre segun la deidad, y el mismo en los ultimos dias por nosotros y por nuestra salud engendrado de Maria Virgen Madre de Dios, segun la humanidad: uno y el mismo Cristo Hijo Senor unigenito debe ser conocido inconfusamente, inmutable, indivisa e inseparablemente en dos naturalezas; jamas debe dejarse la diferencia de naturalezas por causa de la union, antes debe quedar salva la propiedad de cada naturaleza que concurre en una persona y subsistencia, rio dividido en dos personas, sino uno y el mismo Hijo Unigenito Dios Verbo Senor Jesucristo.h
185 He aqui como expresa esta verdad catolica San Gregorio Niceno: gToda accion proveniente de Dios a las criaturas, la cual segun varias nociones y consideraciones recibe nombre, parte del Padre y progresa por el Hijo y se perfecciona en el Espiritu Santo. Por lo tanto, en la “multitud de operaciones el nombre de eficacia no se deshace, porque lo que se intenta no esta separado de cada uno o es peculiar respecto de alguna cosa, sino que cuanto se hace perteneciente o a nuestra providencia o a la administracion y constitucion de todas las cosas, se obra por las tres Personas, aunque no son tres cosas las que se hacen.h Ep. ad Ablarium (Mig., 45, 126).
186 \Ecce conciples in utero, et paries filium, et vocabis nomen eius Jesum, Hic erit magnus, et filius Altissimi vocabitur.. Luc, I, 31.
187 “Ecce virgo concipiet, et pariet filium.” Isai, VII, 43.
188 “Onde hoc nuhi, ut veniat mater Domini mei ad me?” Luc, I, 43.
189 ―Ecce evangelizo vobis gaudium magnum, juod erit omni populo.‖ Luc, II, 10.
190 ―Gloria la altissimis Deo, et in terra pax hominibus bonae voluntatis.‖ Luc, II, 14. 191 La fe y doctrina de la Iglesia Católica relativa a la perpetua virginidad de la Madre de Dios no puede ser más explícita. Así se expresa el Concilio Lateranense celebrado el año 649 siendo Pontífice Martín I° ―Si alguno no confiesa, según los Santos Padres, a la Santa y siempre Virgen Inmaculada María, propia y según la verdad Madre de Dios, ya que concibió sin concurso de varón por el Espíritu Santo e incorruptiblemente engendró especial y verdaderamente al mismo Verbo de Dios, el cual nació antes de los siglos de Dios; Padre, permaneciendo después de su parto indisoluble su virginidad; sea condenado.” Paulo IV en la Constitución: “Cum quoromdam” dada el año 1555, contra los Socinianos, y confirmada por Clemente VIII en el año 1603, dice así: ―Y la misma Beatísima Virgen María no es verdadera Madre de Dios, ni que perseverase en la virginidad integra, antes del parto, en el parto y después del parto perpetuamente; de parte del Omnipotente Dios Padre, Hijo, y Espíritu Santo con la Apostólica autoridad lo requerimos y avisamos.”
192 ―Así como en Adán mueren todos, así en Cristo todos serán vivificados.‖ I, Corint, XV. También los Santos Padres comparan muchas veces a Cristo con Adán. San Pedro Crisólogo, se expresa así: ―Adán, primer hombre, padre del linaje, origen de la generación, perdió de tal manera el bien de la naturaleza, la libertad y vida de su descendencia cuando pecó, que transmitió el mal de la naturaleza, la servidumbre y la muerte a sus descendientes. De aquí es que Cristo naciendo, renovó la naturaleza, muriendo destruyó la muerte, resucitando vuelve la vida, y el que habla dado al hombre e1 alma del cielo, hizo también que tuviese carne, para que la terrena corrupción no sumergiese de nuevo el sentimiento de las cosas celestiales, diciendo él Apóstol: “El primer hombre de la tierra, terrenos el segundo del cielo, celestial: como fue el terreno así son los de la tierra, y como el celeste así los del cielo.” Serm. CLVI, de Epiph. et Mag. San Agustín se expresa del modo siguiente: “Este es el fundamento de la fe cristiana, uno y uno: un hombre de quien viene la ruina; otro hombre de quien viene la reparación.” De Verb. Apost, n. S. “Por causa de dos hombres; por Uno fuimos vendidos por el pecado, por el otro somos redimidos del pecado.” De pecc. orig., c. 24, n. 28.
193 ―Por los mismos grados por los cuales había perecido la humana naturaleza fué reparada por Jesucristo. Adán soberbio, Cristo humilde”; por la mujer la muerte, por la mujer la vida; por Eva la ruina, por María la salud. Aquélla pecando siguió al seductor, ésta íntegra dio a luz al Salvador. Aquélla recibió de buena gana el veneno proporcionado por la serpiente y le entregó a Adán, por el cual mereció también la Muerte; ésta con la gracia celestial infusa de lo alto produjo la vida.” S. Agustín, Sermón 3°, a los Catecúmenos, n. 4.
194 “Y díjome el Señor: Esta puerta estará cerrada, y no se abrirá, y no pasará nadie por ella: porque por ella ha entrado el Señor Dios de Israel, y estará cerrada.‖ Ezeq., XLIV, 2.
195 ―Se desgajó del monte una piedra, sin que mano alguna la moviese…, se hizo una gran montaña, y llenó toda la tierra.‖ Dan., II, 34, 35.
196 ―Volviendo el día siguiente, halló que había florecido la vara de Aaron.‖ Num., XVII, 8.
197 ―Se apareció el Señor a Moisés en una llama de fuego que salía de en medio de una zarza, y veía que la zarza estaba ardiendo, y no se consumía.‖ Exod., III, 2.
198 San Lucas, todo el capítulo II.
199 “Factum est, cnm essent ibi, impleti sunt dies ut pareret, et peperit filium suum primogenitum, et papnis, eum involvit, et reclinavit eum in prassepio, guia non erat ei locus in diversorioi.” Luc., II, 6, 7.
200 “Meus est orbis terra, et plenitudo ejus.” Psalm. XLIX, 12.
201 “In propria venit, et sui eum non receperunt.” Joan., I, 11.
202 “Nusquam enim Angeles apprehendit, sed semen Abrahae apprehendit.” Hebr., II, 18.
 

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11 respuestas a Catecismo Romano: Tercer Articulo del Credo – Concilio de Trento

  1. Carlos dijo:

    Tal vez la prueba más significativa de que el culto a María no es otra cosa que la continuación del culto pagano a las diosas de diversos nombres es que en la religión pagana la madre era adorada tanto como a su hijo o más. Aquí hay una clave muy importante para ayudarnos a resolver el misterio contemporáneo de Babilonia. El catolicismo romano, demostrando la influencia del paganismo en su desarrollo, exalta a la madre también y en muchas formas, la madre es más honrada que el mismo Hijo.
    Bien sabemos que muchos han de tratar de negar que la Iglesia Católica atribuye una posición divina a María.
    Pero al viajar alrededor del mundo, ya sea en una majestuosa catedral o una capilla provinciana, la estatua de María ocupa el puesto primordial. Al recitar las oraciones del rosario y del “Ave María” se repiten estas nueve veces más que el “Padrenuestro”. Se acepte o no el nombre de María es más importante en el catolicismo. En forma similar a la Babilonia del pasado la diosa-madre es glorificada hoy en día en la Babilonia del presente; solamente que se usa el nombre de María en vez de otros nombres bajo los cuales era conocida la diosa. Al católico se le enseña que la razón por la cual debe orar a María, es porque ella lleva las peticiones de sus adoradores a su hijo Jesús, y como es su madre,
    el contesta la oración para complacerla. El catolicismo ha intentado exaltar a María a una posición netamente divina con la nueva doctrina de la “inmaculada concepción”. Tal enseñanza no es otra cosa que un esfuerzo más para hacer a María semejante a la diosa del paganismo, pues en los viejos mitos, ¡La diosa también se creía que había nacido de concepción sobrenatural! Estas viejas fábulas variaban, pero todas hablaban de incidentes sobrenaturales en conexión con su entrada al mundo.
    Enseñaban que era superior a todo mortal ordinario, que era divina. Y así , poco a poco, era necesario enseñar que María también entró a este mundo de una manera sobrenatural, “para hacer que las enseñanzas acerca de ella concertaran con las del paganismo”.
    El elemento sobrenatural en las enseñanzas de la iglesia católica romana sobre María, es que ella nació sin pecado original… Otro intento por glorificar a María – exaltarla a un plano que la escritura no le otorga – puede notarse en una doctrina católica, conocida como la perpetua virginidad de María. Esta enseña que María continuó virgen toda su vida . No fue sino hasta después del Concilio de Calcedonia, en el año 451, que esta falsedad fue aprobada oficialmente por Roma . Para hacer más clara la identificación de María con la madre-diosa que las
    naciones venían adorando hacía cientos de años -, algunos exagerados admiradores de María comenzaron a enseñar que el cuerpo de María nunca sufrió corrupción, sino que ascendió a los cielos al igual que Jesucristo y que allí está sentada hoy en día, como la “ Reina del cielo” para recibir culto y oraciones. No fue sino hasta este siglo que la doctrina de ascensión de María se proclamó oficialmente como una doctrina de la Iglesia Católica Romana.
    Fue tan sólo en el año 1950 que el papa Pío XII declaró que el cuerpo de María no sufrió corrupción, sino que fue llevada al cielo. Junto con las oraciones a “María” está el rosario, el cual es igualmente de origen pagano. Como un instrumento, el rosario es una cadena con quince series de pequeñas bolitas; cada serie está marcada por una bola más grande.
    Los bordes de la cadena se juntan con una medalla con la efigie de María. De está medalla cuelga una cadena corta al final con una cruz.
    Los objetos en el rosario son para contar oraciones, las cuales son repetidas una tras otra. Tal instrumento – muy bien conocido – forma parte importante del culto católico. Pero como tantas otras cosas en la Iglesia Católica, el rosario no es un instrumento cristiano sino un invención pagana. Mucho antes de que existiera una Iglesia Católica, el rosario era usado comúnmente casi toda la nación pagana.
    Se encontró un medallón en Citium (Chipre) que había sido colonizado por los fenicios, el cual tiene un círculo de cuentas que se semejan al rosario. Este rosario fue usado en el culto a Astarté, la diosa-madre , cerca de 800 años antes de Cristo. Este mismo “rosario” se puede ver en muchas de las monedas encontradas que se usaban en Fenicia.
    Los brahmanas en India han usado desde hace mucho tiempo rosarios con cientos de canicas. Los adoradores de Vishnú dan a sus hijos rosarios de 108 cuentas. Un rosario similar es usado por millones de budistas en la India y en el Tibet.
    Los musulmanes constantemente oran por los noventa y nueve nombres de Alá con su rosario Tasbih de 99 cuentas .
    Los adoradores a Shiva tienen un rosario con el cual repiten, si es posible, todos los mil ocho nombres de su dios.
    Cuando los misioneros católicos visitaron la India, Japón y México por vez primera, sitios éstos en los cuales el nombre de Cristo jamás se había escuchado, ¡se sorprendieron a encontrar rosarios usados por los paganos!
    Los rosarios son frecuentemente nombrados en los libros sagrados de los hindúes. El rosario era usado en la Grecia asiática y ese es el objeto con cuentas visto en
    las estatuas de la diosa Diana. Escritos de dos y tres siglos antes de Cristo mencionan el uso del rosario dentro de varias religiones paganas. Y no solamente estaba el rosario en evidencia en todos estos países y dentro de todas estas religiones que hemos mencionado, sino que también era usado en los días del paganismo en Roma, en donde las mujeres se adornaban el cuello no solamente por razones ornamentarias, sino como recordatorio de oración en sus
    religiones paganas. La palabra “collar”, Monile, significa “recordatorio”, es decir, medio para recordar.
    Nadie puede negar el hecho de que el instrumento del rosario era usado en la época precristiana y por religiones no cristianas. Incluso la misma Enciclopedia Católica, dice: “ En casi todos los países nos encontramos con algo similar al rosario para contar las oraciones”. Recitar el rosario completo ocupa quince minutos. Requiere la repetición del avemaría 53 veces, del Padrenuestro 6 veces, 5 misterios, 5 meditaciones de los misterios, 5 glorias y una repetición del llamado “Credo de los Apóstoles”.
    Bien, notemos en dónde está puesto el énfasis. ¿Cuál es la que se repite más frecuentemente? La oración a María. El caso es que el Avemaría es repetido nueve veces más que el Padrenuestro. Tal énfasis en la “madre” indica claramente la mezcla del paganismo en el sistema de Roma.
    El repetir una oración una y otra vez es indicado en la Biblia como una práctica del paganismo. Por ejemplo, oraciones repetidas se ofrecían a Diana en conexión con su culto en Éfeso. Estas oraciones consistían de una corta frase religiosa, repetida una y otra vez. Asimismo hoy día, la misma clase de oración pagana continúa en la Iglesia católica aplicada a María…

    • CARLOS, ROGAREMOS POR TI, PARA QUE TE SEAN DADAS LAS LUCES NECESARIAS PARA CONTEMPLAR LOS MISTERIOS DE DIOS; PUES SOLO EL, PUEDE ILUMINAR LAS MENTES Y LOS CORAZONES DE MANERA A QUE TAMBIEN PUEDAS ALABAR SU SABIDURIA, SU PROVIDENCIA, SU MISERICORDIA Y SU AMOR.
      DIOS TE BENDIGA !!!

  2. Carlos dijo:

    el 8 de Diciembre de 1854 el Papa Pío Nono impuso la creencia oficial de la virgen como la “Inmaculada Concepción” …contra este concepto se opuso Tomás de Aquino y ¡ los Dominicos ! a favor estuvieron los Franciscanos…los argumentos para defender este fraude eran débiles en el siglo XII…pero el Vaticano ha realizado una paciente labor …los Dominicos fueron los únicos que le gritaron al mundo sobre esta estafa …pero ya era tarde : el pueblo y las masas ignorantes creen todo…

  3. Carlos dijo:

    1. Existencia de Jesucristo

    La historicidad de Jesucristo no la niego yo por un capricho mío, la niegan cualquier historiador serio. ¡Ojo! He dicho historiador serio, historiador, no estos personajes de iglesia que van buscando intentar justificar lo injustificable dándole visos de historia.

    No existe ninguna evidencia histórica, repito ninguna, de que el tal Jesucristo haya existido alguna vez. No existe ni dentro de la Biblia ni fuera de la Biblia. Ni del Jesucristo que conocemos como El Mesías, ni de los otros catorce Mesías que hubo en su época, que había muchos que aspiraban al título.

    Los anales y crónicas de los Emperadores y administradores Romanos no dicen absolutamente nada de Jesucristo, porque a Jesucristo allí no le ha visto nadie nunca. Y esa afirmación que me hace, hasta el día de hoy es absolutamente falsa.

    No hace falta que haya existido Jesucristo para que exista el cristianismo. Tampoco existe Dios y mire usted si hay gente que cree en él. Nadie ha visto a Dios, excepto los esquizofrénicos que ven a Dios vestido como lo pintan en los cuadros, nadie ha demostrado jamás que exista ningún Dios, y menos el Dios de que habla la Biblia y, sin embargo muchas personas creen en su existencia. Nadie ha visto a ninguno de los Dioses de la mitología griega y romana, usted supongo que no creerá en su existencia, y sin embargo muchos creían en ellos y tenían su religión. Tampoco ha visto nadie a los dioses de los Egipcios, tampoco ha visto nadie a Manitú, o como se llame, el Dios de los Indios de las praderas americanas, y existía una creencia y una religión con sus normas. En ausencia del desarrollo científico el hombre siempre ha inventado Dioses para buscar explicación a lo que no comprende o alivio a su sufrimiento.

    Las “FUENTES HISTÓRICAS QUE DEMUESTRAN LA EXISTENCIA DE CRISTO JESÚS Y DE SUS SEGUIDORES LOS CRISTIANOS DESDE HACE 2000 AÑOS”, son todas falsas, nunca se pueden considerar como fuentes históricas por las razones que le expondré a continuación.

    En primer lugar hay que distinguir al Cristo de la fe, del Jesús de la historia. Yo niego la existencia del Jesús de la historia, y considero que, si existió no lo sabemos y que, si existió, su figura no tuvo ninguna relevancia histórica, pasó desapercibido, no se enteró nadie, como si no hubiera existido. El Jesús de la historia es el ser humano, hijo de María y José, que vivió, explicó lo que fuera y fue crucificado.

    El Cristo de la fe, es el personaje mitologizado, que es hijo de una mujer humana y de un Espíritu Santo sin pene y sin cromosomas, que hizo muchos milagros, maravillas y cosas sobrenaturales, que decía que era hijo de Dios, que fue muerto, que resucitó de entre los muertos, que está sentado a la derecha del Dios Padre. Es decir yo no niego que exista este personaje, existe como personaje de ficción, existe como personaje al que se le invoca y se le pide ayuda y se le dan las gracias, existe en la mente de quienes creen en él. Pero jamás ha tenido existencia real. Este personaje fue inventado probablemente por Pablo, que está considerado como el principal responsable, cerebro e ideador de la doctrina cristiana.

    Los autores y los textos que generalmente exponen los cristianos como pruebas históricas de la existencia de Jesucristo son los siguientes:

    TÁCITO …” Una clase de personas odiada por sus abominaciones, llamadas cristianos por el populacho, recibió su nombre de Cristianos por un tal Cristo que sufrió la pena capital durante el reinado de Tiberio, por sentencia de uno de nuestros procuradores Poncio Pilatos”.

    Este texto habla de los cristianos, seguidores de un tal Cristo, en ningún momento habla el autor de Jesucristo, ni dice que halla hablado con el tal Jesucristo, ni lo que Jesucristo piensa o explica, habla de los cristianos. Este texto sólo puede ser un indicador fiel de que la leyenda de Cristo ya existía en tiempos de Tácito, pero nunca de que existiera o no Jesucristo y menos sus milagros, puesto que de él no habla nada, ni siquiera le vio nunca.

    El Emperador Tiberio (14 y 37). TÁCITO también describe como las creencias de este grupo de personas que .. ” surgieron no solamente en Judea, donde comenzaron, sino incluso en Roma ” .
    Habla de “ grupo de personas, supongo que se refiere a los cristianos”, que surgieron en Judea y en Roma. Pero tampoco habla de Jesucristo, sólo de los cristianos. En este texto todavía no le ha visto.

    SUETONIO. ” Debido a que los Judíos en Roma constantemente causaban disturbios, por instigación de los Cristianos, el Emperador Claudio los expulsó de la ciudad …

    La misma historia, habla de los judíos y de que causaban problemas por causa de los cristianos. Sólo es válido para testificar que los cristianos ya existían en la época de Suetonio, y de que los judíos en aquella época ya eran un coñazo, pero este autor jamás vio a Jesucristo.
    Los testigos oculares de que me hablaba usted al principio de su escrito no los encuentro, nadie le ha visto nunca.

    Sigue SEOTONIO comentando también sobre la persecución de los Cristianos en el Reinado de Nerón : ” Después del gran incendio de Roma también se aplicaron castigos a los Cristianos… una secta que profesaba una creencia nueva y malévola ” .. es una referencia a la existencia de un grupo llamados Cristianos en el primer siglo.

    Sigue la misma historia. Le echan la culpa a los cristianos del incendio de Roma, que se ve claro aquí, que los cristianos ya existían cuando el incendio de Roma, pero el texto no habla nada de Jesucristo. Por cierto como en aquella época había muchas sectas de cristianos vaya usted a saber de cuáles de las sectas habla.

    PLINIO. Menciona a los Cristianos. ” Tenían la costumbre de reunirse un día fijo y cantaban en estrofas alternadas un himno a Cristo ” (esto esta en Cartas de PLINIO) y en estas mismas Cartas se mencionan los problemas que tuvieron los emperadores Trajano y Adriano al tratar con los Cristianos.

    Esta es una carta de Plinio el Joven, gobernador de Bitinia (Asia Menor), escrita a Trajano pidiéndole consejo sobre cómo tratar a los cristianos. Continúa la misma historia, habla de los cristianos pero sigue sin decir nada de Jesucristo, ya existían los seguidores, ya existía la secta de los cristianos, algunas sectas, ya existía la leyenda del Cristo, pero ¿dónde habla de Jesucristo? Plinio no le vio, en su carta escribe lo que le dijeron sus informadores.

    EN EL TALMUD UN LIBRO SAGRADO DE LOS JUDÍOS , en el Capítulo Sanedrín 43 (A) se refiere a la muerte de Jesús : ” en la víspera de la Pascua Yeshu (Jesús) fue colgado” también en el mismo Capítulo 43 (A) más adelante describe como cinco discípulos de Jesús fueron sentenciados a muerte… mostrando de nuevo que los Judíos han creído en la existencia del Jesús histórico.
    Por otro lado en el capítulo Sanedrín 106 (B) incluso dice que Jesús tenia 33 años cuando murió colgado en el madero… exactamente y una vez más lo que dicen los Evangelios.

    Esta cita tampoco es prueba de nada. En primer lugar, en las dos citas habla de un tal Yeshu que fue colgado, Jesucristo fue crucificado al estilo romano, y sólo falta saber si se refiere al mismo Jesucristo. Por otra parte al ser un libro sagrado no tiene ninguna validez, todos los libros sagrados afirman y juran que sus profetas existen, sería una tontería que si Jesucristo es considerado como un profeta en el Talmud y también en el Corán, no como un hijo de Dios, pero sí como un profeta, repito, sería una tontería decir que no existe. Haya existido o no, los libros que le consideran como alguien importante afirmarán que existió.

    LUCIANO. Segundo siglo, se burla de los Cristianos… : ” Que adoran a un hombre hasta ahora y el cual fue crucificado”.
    Más de lo mismo. Otra obra que habla de los cristianos y encima en el siglo dos, es decir sólo hacía 150 años que se había muerto el tal Jesucristo. Pero no habla de Jesucristo, no lo conoció.

    JOSEFO. Historiador. Su libro ” Antigüedades Judías ” escrito entre los años 90 al 95 de nuestra era, menciona a Santiago… ” el hermano del Señor que se llama Cristo ”
    Es decir hacía casi cien años desde que se había muerto Jesucristo y este Josefo menciona a Santiago, hermano del Señor, y esto lo considera usted una prueba de qué. El Tal Josefo no vio a Jesucristo jamás en la vida. Además es que la virgen tuvo más hijos, aparte de Jesucristo, puesto que habla de “hermano del señor”.

    JOSEFO. ” Existió en esta época Jesús un hombre sabio…. porque era un hacedor de hechos maravillosos … después de muerto se le apareció a ellos al tercer día vivo… “.
    Seguimos igual. Josefo después de cien años de muerto Jesucristo no es testigo ocular de nada, ni vio jamás a Jesucristo, está hablando de oídas, habla de las leyendas que oye en las plazas explicadas por los profetas de la secta. No es una prueba de nada. Además dentro del contexto de la obra, este texto se sitúa entre la narración de las relaciones muy tensas entre Pilatos y los judíos y la narración de dos incidentes que obligaron a Roma a destruir el santuario de Isis y a expulsar a los judíos, este texto no está vinculado sólidamente al contexto y se duda de su autenticidad, se sospecha que los copistas cristianos lo “enriquecieron”.

    Como ha podido ver usted las famosas pruebas históricas de la existencia del tal Jesucristo ni son pruebas ni son nada. Ninguno de los autores que se mencionan generalmente le ha visto jamás, nunca han hablado con él, no describen como es, no dicen nada de su doctrina, no dicen nada de qué es lo que quería, tampoco describen que cosas milagrosas hacía, nada de nada. Lo único que sí se puede sacar en conclusión es que en esa época ya existía la leyenda del Cristo, pero nada más.

    La escasez de datos sobre Jesús en las fuentes no cristianas de la época nos llevan a considerar que el hecho de Jesucristo, su doctrina y lo que hizo, no fue considerado como un acontecimiento de importancia histórica. Si se hubiese considerado importante, los autores mencionados y otros, hablarían de él extensamente.

    Lo único que tenemos para suponer, como hipótesis, que probablemente sí haya existido el Jesús histórico, es el hecho de que mucha gente de aquella época habla de él, eso nos hace pensar que probablemente la figura del Cristo esté fabricada sobre la existencia de un Jesús real e histórico, pero que como figura histórica fue totalmente insignificante. El cristo, la leyenda, la han fabricado los cristianos después.

    Los evangelios tampoco son creíbles, en primer lugar porque son los libros sagrados y, lógicamente, sí van a afirmar, a jurar y a amenazar con las penas del infierno a quién no se lo crea, el hecho de que el tal Jesús existió. Por otra parte los evangelistas tampoco conocieron a Jesucristo, porque los evangelios fueron escritos todos después del año 90, muchos años después de que muriera Jesús, y por autores que no conocieron a Jesús de nada, los autores de los evangelios los escriben de oídas, de escuchar a los predicadores, a algún apóstol que queda vivo hablar en las plazas. De esta forma la leyenda de año en año se amplía y se hace cada vez más mitológica, cada vez hay más milagros y cosas sobrenaturales.

    Pensar que el mundo y la vida no tienen sentido sin las creencias superticiosas en un Dios, que habla y no tiene boca ni músculos de la fonación, que ve y no tiene ojos, que oye y no tiene oídos, que piensa y no tiene cerebro, que hace hijos y no tiene pene ni cromosomas, que habla e inspira textos sin aprender un idioma puesto que no tiene cerebro, me parece, sinceramente una tontería.

    La gente ignorante y sin conocimientos científicos se cree cualquier cosa. Fíjese en los tiempos de la Biblia, cuando a un pobre desgraciado epiléptico le daba un ataque de epilepsía, se pensaban que era un endemoniado, cuando un esquizofrénico tenía visiones se pensaban que hablaba con los espíritus, cuando un hombre se retiraba al desierto a pan y agua durante 40 días, se le aparecía el demonio, Dios etc., no me extraña, el cerebro humano con escasez de agua, de comida, con cansancio, y con 50 grados de temperatura y deshidratado, ve espejismos, lagos y cascadas de agua, demonios, dioses, tías en pelotas, lo que sea.

    Jesús no puede ser maestro de nada. He mandado en mensajes anteriores unas cuantas frases de Jesús que son una auténtica tontería. Menos mal que nadie la ha hecho caso o las sociedades actuales serían inviables si se hiciese caso a Jesús.
    Camino de salvación de qué, si no hay nada de que salvarse.
    La verdad de Jesucristo y la verdad de Dios siempre esclaviza. Todas las verdades dogmáticas, todas las verdades que se imponen a través de castigos, si no crees en mí o si no crees en el padre sufrirás eternamente, u otra tontería por el estilo, pretenden la sumisión, la sumisión esclaviza, te quita la libertad de pensar y de decidir. Todas las religiones buscan la sumisión de los creyentes a las ideas de las autoridades religiosas, ese es su negocio, de ahí se forran. Las religiones son ante todo, negocios multimillonarios y control mental de la gente. Por eso los gobiernos siempre cuentan con las iglesias, para que les ayuden a controlar a la gente. Pueblo que piensa podría darse cuenta de las injusticias, de que todos los seres humanos tienen derecho a una parte de los bienes de este planeta, de que tienen derecho a ejercer el sexo como les dé la gana siempre que no se haga daño a nadie, de que tienen derecho a pensar lo que quieran, a creer en lo que quieran, a vivir como quieran, de que son explotados y engañados, etc. Para que la gente no se de cuenta de esto o nos les importe, la religión y el fútbol son ideales.

    Y encima es que el caso este de la crucifixión y muerte de Jesucristo para redimirnos del pecado suena a cachondeo en cuanto nos paramos un poco a pensarlo. A Jesús lo torturan y muere, esto se pone como un no va más…., morir nos morimos todos los humanos, y muchos se mueren después de torturas mucho más horribles que las de Jesucristo, y no sólo en las guerras, muchos mueren en un hospital después de meses y meses luchando contra un cáncer y mueren hechos polvo, llagados por todos lados y llenos de morfina porque no pueden aguantar los dolores, a Jesucristo sólo le duró el tormento tres días, eso es un cachondeo. Después de muerto, baja a los infiernos, está tres días y resucita, después gloria para la eternidad. Joder, así yo mismo me apunto a ser hijo de dios. Si era hijo de Dios, que es el mismo Dios, recuerda lo de la trinidad, sabía que iba a resucitar a los tres días, quizás tampoco le dolía nada el sufrimiento porque como era dios, total, que a mi me parece una tomadura de pelo a los humanos tal y como se plantea esto. Yo me apunto a estar tres días en el infierno y luego a la buena vida. ¡Oye!, ¡qué flojo este hijo de Dios!, sólo aguantó tres días, si yo pienso tirarme una eternidad.

    Este pasaje Bíblico despierta mucha pasión en la gente, pero a mi me suena a cachondeo.

    Pruebas históricas no hay ni una.
    Otra cosa es que te quieras creer que existió alguien que dio origen a la leyenda.

  4. Carlos dijo:

    Nazareth no es mencionada ni una sola vez en el Antiguo Testamento. Tampoco es mencionada por los antiguos historiadores y geógrafos, hasta principios del siglo IV. El Talmud menciona 63 ciudades Galileas, más nada sabe de Nazareth. Josefo escribió extensamente sobre Galilea, y condujo numerosas operaciones militares a lo largo y ancho de este pequeño territorio; y no menciona a Nazareth ni una sola vez. Josefo menciona 45 ciudades y aldeas Galileas, mas no Nazareth. Aún mas increíble; Josefo menciona Jaffa; una villa a una milla de la ACTUAL Nazareth; pero en los tiempos de Josefo – puedo apostar – la gente de Jaffa enterraba a sus muertos en una necrópolis cercana e innominada que yace en el presente bajo la moderna ciudad llamada Nazareth.
    Sí bien el Nuevo Testamento dice poco sobre nuestro mítico municipio, dice lo suficiente como para concluir que la Nazareth del presente no pudo ser la referida ciudad bíblica mencionada, por ejemplo; en el capítulo cuarto de Lucas. En dicho capítulo encontramos la fábula de Jesús volviendo a su “ciudad hogar” y discurseando en la sinagoga. (Tenga en mente de que al presente no se han encontrado ruinas de sinagoga alguna datables al siglo primero en dicho sitio). De acuerdo al cuento de Lucas, Jesús irritó a sus llactamasis por su supuesta blasfemia, al punto de que decidieron despeñarlo por tan execrable crimen. En lugar de apedrearlo, la pena usual por blasfemia, deciden ensayar la variante anunciada en los versos 28 a 30. (Un hecho legal, cultural e históricamente inverosímil). “Al oír estas palabras, toda la congregación se enfureció. Levantándose, lo botaron fuera de la ciudad, y le llevaron a la cima de la montaña SOBRE LA CUAL ESTA EDIFICADA, para precipitarle allí; pero Él caminó recto a través de ellos y se fue”.
    Obviamente este es un cuento de hadas, mas sí nos dice donde estaba Nazareth concluimos que esta se hallaba en un cerro y que este cerro tenía un acantilado lo suficientemente alto como para despeñar un hombre Y MATARLO. La ciudad que hoy se llama Nazareth, sin embargo, no ocupó hasta muy recientemente la cima de una colina. Mas bien, y por unos mil años ó más ocupó la base de un valle y la parte baja de una ladera que limita la ciudad por el noroeste. Las excavaciones en la cima de Nazareth muestran que jamás albergaron edificios hasta el siglo XX. Peor aún: No hay acantilado alguno que poder identificar con “la ceja de la montaña” desde la que los Judíos pretendieron despeñar a Jesús.
    Como la Reina Blanca de “Alicia a través del Espejo”, los peregrinos Cristianos son capaces de creer unas seis contradicciones mutuas, ó proposiciones imposibles cada mañana antes del desayuno. A diferencia de la Reina Blanca, empero, son capaces de mantener tales creencias también DESPUÉS del desayuno. Así pues, no habiendo lugar adecuado ni para mantear a un enano, dejando de lado el despeñar Mesías, en la colina de la Nazareth del presente; unos monjes con iniciativa empresarial y los guías nativos Judíos hábiles para “la negocia” han diseñado otros sitios para los turistas ilusos como lugares para la botadura de Jesús. Manteniendo en todo caso a la ciudad como la supuesta Nazareth.
    Sí bien Jebel al- Oafzeh, una pequeña colina a 2.5 Km de Nazareth, es anunciada por los ortodoxos Griegos como el sitio del fracasado deicidio, otra montaña, a varios tiros de catapulta al oeste de Oafzeh es anunciada, esta vez por los Católicos Romanos como el sitio exacto del asunto. Quizás no faltan los crédulos que creen que ambos lugares son correctos; ya que en el transcurso de los siglos atestamos la odiosa tendencia de reconciliar a como de lugar las contradicciones; mediante nuevas y mejoradas mitologías. Parece que “Lucas” fue un tanto vago e impreciso cuando afirma que Jesús caminó recto en medio de la muchedumbre de judíos escapando de esta manera un destino de fauna despachurrada. Lo que realmente ocurrió, se afirma, es que Jesús SALTÓ en el aire para evadir la turba. Es una pena que tal hazaña tuviera lugar antes de las olimpiadas modernas; ya que este salto de Jesús batió todos los record: Salto desde Oafzeh, la montaña al este, hasta la otra montaña a varios tiros de catapulta al oeste. Así, postulamos un Monte del Señor para el Lanzamiento; y un Monte del Señor para el Aterrizaje.
    No estoy inventando, por si acaso. ¡Tenemos registros ESCRITOS que lo prueban! En 1336, Sir John Maudeville, luego de revisar el lugar donde Jesús aterrizó tras su tamaño salto escribió: “y tan pronto lo encontraron a los pies de la otra montaña, donde las huellas de sus pasos pueden verse, ….”. Palabras textuales de Maudeville. (Por cierto, estas huellas fósiles están, siempre según Maudeville, en la base de la montaña y no en su cima; pero solo un escéptico incurable pensará en esta discrepancia).
    Pero incluso antes del buen Maudeville, en 1283; Burchard del Monte Sión; un Dominico Alemán (Así que de lo más confiable), certificó que “el Señor saltó – desde el sitio donde trataron de precipitarlo –.- pero él escapando de sus manos se encontró súbitamente a si mismo a un tiro de flecha en el flanco de una montaña – donde es señalada y Ud. Puede ver la huella impresa de su cuerpo y sus vestidos.”
    Hemos señalado ya que la actual Nazareth no corresponde a la descripción que de ella hace el Evangelio de Lucas. Además, las excavaciones arqueológicas en la Nazareth del presente – siempre efectuadas por los monjes Franciscanos, muy conscientes de los potenciales turísticos de sus propiedades en estos asuntos, han fracasado miserablemente en mostrar por lo menos algún edificio con una datación creíble del siglo I, antes, ó después de la era común. Los más antiguos edificios hallados (ruinas), parecen ser de mediados del siglo III; pero no hay información de que los habitantes de ese periodo llamaran a su ciudad “Nazareth”.
    Sin duda, los Franciscanos han señalado vajillas, monedas, y otros artefactos excavados por debajo de varios sagrarios en Nazareth como prueba de que el sitio estaba habitado en los primeros siglos antes y después de la era común. Pero todos los artículos hallados son compatibles con los utilizados en los entierros.
    Antes del segundo a tercer siglo E.C. – retrocediendo hasta la mitad de la Edad del bronce – el sitio que ocupa la Nazareth actual fue una necrópolis, una ciudad de los muertos ó cementerio. La colina en la que subyace parte de la ciudad actual está abarrotada de tumbas y cuevas naturales que por varios miles de años fueron utilizadas como sepulcros. Ya que la Ley Judía prohibía que los cementerios estuvieran en medio de lugares habitados, podemos estar totalmente seguros de que allí no hubo ciudad Judía alguna en los tiempos en que supuestamente Jesús practicó su salto.
    Pese a estos HECHOS, el que visite Nazareth hoy en día podrá apreciar el cuarto donde la “Virgen” María “recibió” al ángel Gabriel. (Incluso la percha en que engalló está ahí; y la ventana por la que voló fue bloqueada en 1666.) Tanto la cocina como el taller del “carpintero” José (escribo entre comillas, para los que saben lo que realmente significa el griego “Tecton”) están en exhibición. La habitación en la que vivió Jesús luego de su retorno de Egipto puede también ser visitada, así como los lugares donde nació la bendita virgen (Hay, ya lo habrá adivinado, varios lugares; sin contar su lugar de nacimiento en Séforis, y su lugar de nacimiento en Jerusalén). El signo peculiar de todos estos sitios, sin embargo, es que todos ellos son grutas ó cavernas. Mi viejo pastor Luterano nunca me contó que ¡Jesús, María, y José fueron trogloditas! Quizás son una rama de los Picapiedra. Otro hecho peculiar sobre estos sitios es que están a pocas yardas de cuevas – tumba; ó quizás estos mismos sitios lo fueron en un tiempo u otro. Ya que la Ley Judía prohíbe habitar a menos de unos 60 metros de una tumba o sepulcro, debemos concluir que esta buena familia Judía en la que Cristo tuvo a bien nacer, ¡Estuvo en un estado perpetuo de impureza ritual!
    Otro punto interesante de la colina de Jebel al-Oafzeh; la Montaña del Lanzamiento del Señor, es que tiene una caverna en la que se han encontrado varias series de esqueletos aparentemente del hombre de Neandertal; datados en la edad del hielo, 100.000 años atrás. Así pues, ¡La conexión con los Picapiedras puede que no sea tan aventurada después de todo!
    Resumiendo: No hay evidencia arqueológica del siglo I, de ruinas que hubieran señalado una ciudad. Sí hay evidencias de tumbas y cavernas-sepulcro. La actual Nazareth fue una necrópolis. En el siglo primero, la importante ciudad de Jaffa estaba a solo una milla, y es muy posible que sus habitantes utilizaran a “Nazareth” y sus cavernas naturales para enterrar sus muertos.
    Si la actual Nazareth no puede ser el sitio de la Nazareth de Jesús, ¿Habrá OTRO lugar que la tradición de los tiempos antiguos pudiera señalar como el honorable lugar donde Jesús tuvo su hogar? Dada la incansable capacidad de los hombres de empresa religiosos de multiplicar los lugares sacros; es realmente increíble descubrir que realmente no hay otras candidatas.
    Al respecto, es extremadamente interesante descubrir que el padre de la iglesia Orígenes, que vivió del 182? al 254? E.C., no pudo dar indicación alguna sobre donde estaba Nazareth; pese a que vivió en Cesarea; ¡Un puerto a solo 30 millas de la Nazareth actual!
    Noté el lector: No es que Orígenes NO TUVIERA LA OPORTUNIDAD de mencionar la ciudad. De hecho la menciona varias veces en sus intentos de reconciliar los contradictorios relatos de los Evangelios, y en particular, del citado pasaje de Lucas (1). Curiosamente, ¡Orígenes ni siquiera sabía si la aldea debía llamarse Nazareth ó Nazara! Sí hubiera existido tal población, cuando Orígenes estaba escribiendo, pudo simplemente caminar al sitio y preguntar a sus habitantes como llamaban ó deletreaban el nombre de su aldea. Pero tal parece que Orígenes no pensaba que hubiera una ciudad tal. Para salvar los evangelios de estas contradicciones, propuso un método “místico” para interpretar la cosa; y arguyó que no debía interpretarse “literalmente”. (Lo mismo he argüido yo “brillantemente” sobre Oz). Casi con certeza podemos decir que para Orígenes, la geografía de los Evangelios, incluida la supuesta Nazareth, era tan mítica e insustancial como los eventos de los Evangelios. La primera referencia supuestamente sólida de Nazareth, como una realidad geográfica, es dada por ese fabulador llamado Eusebio, “Padre” de la Iglesia; y también habitante de Caesarea. El “Onomasticon” de Eusebio hace una lista geográfica de todos los lugares santos mencionados en la Biblia; y es frecuentemente tomado como “prueba” de la existencia y presente ubicación de Nazareth. Un cuidadoso estudio de los textos Griegos en que Eusebio menciona brevemente a Nazareth nos permite concluir que él jamás estuvo allí (pese a que como Orígenes vivía a solo 30 millas) y no estaba del todo seguro donde estaba el lugar. ¡Nazareth bien pudo estar en Mongolia; a partir de la información “de primera mano” que obtenemos de Eusebio!
    Sí no hubo un lugar llamado Nazareth en el siglo primero, ¿Cómo es que el nombre entró en la Biblia? Hemos señalado que el nombre es desconocido en las epístolas de Pablo, las obras más antiguas del Nuevo Testamento. La ciudad es nombrada solamente en los Evangelios y en el fraude de los “Hechos”. El más antiguo de los Evangelios se le atribuye a “Marcos”; pese a que los autores de varios de sus componentes son totalmente desconocidos. “Marcos”, a diferencia de los Evangelios posteriores, menciona a Nazareth solo una vez; en el capítulo 1, verso 9: “Jesús vino de Nazareth de Galilea.” . Es importante saber que los eruditos sospechan que esta es una interpolación posterior al igual que los últimos 12 versos del citado Evangelio. Sí ello es verdad, y tengo ello por cierto (2), significa que el Evangelio más antiguo no sabe de un lugar llamado Nazareth (3). Una vez que Nazareth encontró su camino en el Evangelio de Marcos, creció en importancia en los siguientes cuentos. ¡Uno bien podría decir que Jesús hizo una marca en el mundo gracias a Marcos!
    La forma en que el nombre Nazareth vino a la existencia esta íntimamente ligado al proceso por el cual Jesús obtuvo su “biografía”; así que precisamos efectuar una digresión y pasar de la pseudogeografía a la pseudobiografía.

  5. Carlos dijo:

    …Antes que a Jesús le dieran una biografía, tenía que recibir un nombre. En realidad, recibió varios nombres; pero todos estos nombres fueron en realidad TÍTULOS. Así, el nombre Jesús de Nazareth originalmente no fue un nombre; más un significado: (El)Salvador, (El) Brazo (ó rama). En Hebreo habría sido Yeshua Netser. La palabra Yeshua significando “Salvador”, y Netser “brote”, “cogollo”, ó “rama”. Una referencia a Isaías 11:1; que tanto inspiró este mito. Se pensaba que Isaías predecía un Mesías (Literalmente “el ungido”) de la línea de Jesé (El Padre del Rey David): “y brotará un retoño del tronco de Jesé, y retoñará de sus raíces un vástago…” (¡Quizás oyó hablar de la Rama de los Davidianos! Ellos tomaron su nombre de la misma idea mítica).
    Mientras que esta referencia a ramas de Jesé es sin duda oscura en la mente de un ateo moderno, habría sido totalmente comprensible a un Judío antiguo, del tipo, por ejemplo, de los que compusieron los Rollos del Mar Muerto (¡Y escribieron entre paréntesis un comentario sobre Isaías 11:1!). Tampoco habría sido oscuro para un Cristiano primitivo, de acuerdo al Padre de la Iglesia, Epifanio, nacido en Chipre el 367 E.C. y que escribió un tratado contra los “herejes”, los Cristianos originalmente se llamaron Jeseanos; precisamente por su ligazón Mesiánica con Jesé. (4)
    Sí bien para los Hebreo parlantes y Arameo parlantes de aquellos tiempos el significado simbólico del título El Salvador, El Brazo pudo ser claro, cuando descansó en el Griego Iosous Nazoraios ó Iesous Nazarenos; su significado titular pronto fue olvidado. El Iosous se convirtió en nombre propio (Iesus, en Latín) igual que Tom, Dick ó Harry. Pero el “Nazoraios” se percibió como derivado del nombre de algún lugar – la imaginaria villa de Nazareth – Así como el nombre Arévalo puede ser una derivación de Arévaco.
    Y así, el título Yeshua Netser devino en Jesús de Nazareth, nombre que contenía una supuesta información del lugar de origen de una persona.
    Como pudimos ver, no había una Nazareth a principios de nuestra era, y no sabemos cómo es que el lugar que hoy se llama Nazareth obtuvo su nombre.
    Entonces Jesús nunca caminó por “Nazareth”. Y Jesús nunca caminó por Hoboken ó Hamtramck. Tampoco caminó probablemente por la Octava Avenida ó la Calle 42 de Manhattan. ¿Pero que de Capernaum, Betania, ó Betfagé? ¿Y acaso no fue traicionado en Getsemaní y crucificado en el Calvario? ¿No tuvo una “amiga” de Magdala? ¿Y no compitió con un ñato que bautizaba crédulos en un lugar llamado Aenon? ¿Sí no caminó en Nazareth; donde, sí en alguna parte, camino Jesús?

  6. Carlos dijo:

    De los trabajos de mas de 40 historiadores de la época cercana al nacimiento o a la muerte de Jesus, realmente es muy escaso el material que se refiere a él. Estoy hablando de historiadores como: Apolonio, Apio, Apión de Alejandria, Arriano, Aulus Gelius, Columela, Damis, Dio Crisóstomo, Dion Pruseus, Epicetos, Favorinos, Florio Lucio, Hermógenes Silius, Italicus, Justo de Tiberias, Juvenal, Lacanos, Luciano, Lysias, Marcial, Paterculos, Pausanias, Persuis, Petronio, Feadrus, Filo Judeo, Flegon, Plinio el Viejo, Plutarco, Pomponio Mela, Tolomeo, Quintiliano, Quinto Cursio, Séneca, Estacio, Teon de Esmirna, Valerio Flaco y Valerio Máximo. Ninguno de ellos, a pesar de ser tan descatados historicamente, se refiere a la persona de Jesus.
    Solamente cuatro de estos grandes filosofos e historiadores se refieren a él como Flavio Josefo, quien supuestamente hace dos cortos comentarios sobre Jesus; como Plinio el Jóven quien hace un breve comentario sobre el particular, y Suetonio quien comenta sobre Cristos al igual que Tacito…

  7. Carlos dijo:

    La figura mística de Jesus quien ha venido a ser tan conocida a partir del Siglo 3 hasta la fecha, en los tres primeros siglos de la era común no tuvo la relievancia que hoy dispone. Cosa muy diferente podriamos pensar del personaje Yahoshuah Ben Yossef, el hombre judio hijo de una mujer y un hombre, que asi como otros personajes judios su importancia se midio solamente en los circulos judios. De existir este otro personaje, sin los atributos divinos que los cristianos le endilgaron a su Jesus, se pudo haber dado la figura de mesias dentro de los judios aunque todavia existen algunos vacios para que este mesias cumpliera todos los requisitos necesarios. Aqui podriamos entonces establecer las diferencias entre el Yahoshuah Ben Yossef judío cumplidor de toda la halajá judia y el Jesucristo creado por otro misteriosos personaje llamado Pablo de Tarso quien vino de Turquia a Israel y plasmo todos sus conocimientos religiosos paganos sobre quien se suponia ser un mesias judio, convirtiendolo en un ídolo para todas las naciones…

  8. Carlos dijo:

    lo que conocemos de Josefo puede ser veraz como pudo haber sido editado por los eruditos cristianos para darle mayor preponderancia y respeto al Jesus que estaban entregándole al mundo. Por lo tanto, no podriamos asegurar que lo que Josefo, el maximo historiador judio, supuestamente escribio acerca de Jesucristo, sea verdaderamente lo que su pluma dejo escrito. En su libro “Antiguedades de los Judios” publicado hacia el año 93 de la Era Común, Josefo refiere primeramente a “Santiago, el hermano de Jesus conocido como el cristo”. Y mas adelante manifiesta: “Por aquel tiempo existió un hombre sabio, llamado Jesús, si es lícito llamarlo hombre, porque realizó grandes milagros y fue maestro de aquellos hombres que aceptan con placer la verdad. Atrajo a muchos judíos y a muchos gentiles. Era Cristo. Y cuando Pilato, por sugerencia de los hombres principales entre nosotros lo condenó a la cruz, aquellos que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo, porque se les apareció al tercer día resucitado; los profetas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él. Desde entonces hasta la actualidad existe la agrupación de los cristianos”.
    AKIVA.- Entonces de acuerdo a Josefo podemos creer que Jesus existió realmente, no es asi, Rabbai Moshe?
    RABBAI MOSHE.- Eso es lo que pensariamos de primera mano, pero hay muchos problemas que nos impiden creer lo que alli se dice. Primero que todo tenemos que analisar cuidadosamente que dicho pasaje no encaja con el contexto que lo precede. Otro aspecto que es muy importante destacar es que el pasaje fue escrito desde una perspectiva gentil o cristiana y no bajo la perspectiva judia, ya que Josefo fue un judío que peleó y vivió por su pueblo. La ponderación que supuestamente hace Josefo de Cristo es ingenua. Otro aspecto que es muy importante considerar es que de haber sido cierto lo expuesto por Josefo, Origenes, uno de los eruditos cristianos de la iglesia, llamado uno de los Padres de la Iglesia, a pesar de haber tenido en cuenta las historias de Josefo para realizar sus exposiciones cristianas, el nunca se basó en estos dos pasajes que hemos estudiado y que se suponen sean de autoria de Josefo. De haber sido cierto, Origenes hubiera sido el principal beneficiario de dichas bases para fundamentar sus creencias cristianas
    Mas adelante, al celebrarse un debate escrito entre Origenes y el filosofo pagano Celso sobre temas relacionados con el cristianismo, Celso señala que Josefo no creyó que Jesus hubiera sido el Cristo. Esto es muy significativo porque nos muestra que dichos pasajes adscritos a Josefo no existian en los primeros siglos y mas bien corrobora el trabajo de los eruditos cristianos por enforzar las creencias sobre Jesus y mucho mas dándole fuerza con un personaje tan importante como lo fue Flavio Josefo para la cultura judia. Aqui cabe la pregunta: Cómo es que por mas de dos centurias los Padres de la Iglesia no supieron nada acerca de estos pasajes escritos por Josefo? De haber sido verdad, no hubieran sido estos dos pasajes lo mas destacado para soportar y fundamentar la fe histórica de los cristianos? Las referencias a estos dos pasajes solo aparecen en el Siglo cuarto cuando otro Padre de la Iglesia, Eusebio, se refiere a ellos. Y todo parece indicar a los historiadores que el autor de esta “edición” a los originales de Josefo fue el mismo Eusebio quien no tuvo ningún impedimento para cometer fraudes en favor de los intereses de la fe cristiana.
    AKIVA.- Que otros autores se refieren a Jesus?
    RABBAI MOSHE.- Tácito,historiador romano, en su libro ‘Anales’, publicado en el año 115, menciona cómo el emperador Nerón culpa a los cristianos del incendio de Roma en el año 64 de la Era Común. El manifiesta que el nombre ‘Cristianos’ se origina de una persona llamada ‘Cristos’ que habia sido ejecutado por Poncio Pilato durante el reinado de Tiberio. Pero él nunca mencionó a Jesus, sino a una persona llamada Cristo. Asi, Tacito no nos da una evidencia creíble sobre el Jesus histórico.
    Suetonio, quien nació en el año 75 y murió en el 150 de la e.c..en su libro ‘Vidas de los Cesares o los Doce Cesares’ publicado hacia el año 119-120 e.c., menciona que el emperador Claudio echó a todos los Judios de Roma (año 49 e.c.) porque ellos causaban continuos disturbios bajo la instigación de un cierto ‘Crestus’. Si este Crestus se refiere a Jesus, entonces este pasaje contradice la historia cristiana de Jesus, quien supuestamente habia sido crucificado por Poncio Pilatos y quien reinó entre el 26 y el 36 e.c.; además, supuestamente, Jesus nunca estuvo en Roma. Asi, Suetonio tambien carece de validez historica para evidenciar la historicidad de Jesus.
    Plinio el Jóven, hacia el año 112 e.c. le escribió una carta al emperador Trajano desde Asia Menor, solicitando su consejo para la persecución de los cristianos. La carta no menciona nada acerca de un Jesus y simplemente menciona que ciertos cristianos maldecian a Cristos con el fin de evitar ser castigados.

  9. Carlos dijo:

    En una cultura basada en el cristianismo, la negación de la existencia de Jesús puede parecer a primera vista como absurda o aún como estúpida. Después de todo, reza el argumento, “la tendencia científica principal” acepta la existencia de un Jesús histórico, aunque no hay coincidencia en cuanto a quién fue, cuándo exactamente existió, qué hizo, oqué dijo.

    Hechos y Fantasías
    Hoy, los eruditos sobre el Nuevo Testamento dirigen su trayectoria entre dos mundos, uno, el principal, el del Jesús teológico (“Divino hijo de Dios”) – pero éste es, por supuesto, es un asunto de fe; y el otro, el “del Jesús histórico”.
    Una investigación detallada y meticulosa de la historia, cultura y política de la Palestina del período del segundo templo, crea un autorizado fondo sobre el cual hace su aparición espectral la figura sumamente precaria de “Jesús”.
    Pero es el contexto histórico mismo el que hace posible a éste fantasmagórico salvador su “vida”, “muerte” y “resurrección” y así proyectar su sombra ficticia sobre la historia.
    “Estamos seguros de que Jerusalén existió, Herodes, Los Fariseos, y los Romanos, por qué no Jesús? Sugiere el documental del Discovery Channel:
    “Éste es el tipo de sandalias que Jesús habría usado. Éste es el tipo de árbol bajo el cual se habría cobijado”.
    Inercia de la Opción Blanda
    Los historiadores profesionales no están necesariamente comprometidos con un especial interés en el tema de Jesús – y todos se encuentran bien concientes de su naturaleza controversial. Un erudito que manifieste su creencia de que nunca existió un Jesús histórico, probablemente se enfrentará al desprecio, o hasta al ridículo, y ganará muy poco por su franqueza.
    Así, la mayoría de los eruditos, criados y educados en la cultura cristiana, se contentan con asumir que Jesús vivió (y acatar las opiniones de de los especialistas bíblicos, frecuentemente creyentes), o dada la escasez de evidencia respecto de un gran número de personajes históricos, preceder su incertidumbre con la palabra “probablemente”. Es mucho más seguro para ellos declarar la “probabilidad de un hombre tras la leyenda”, aunque arguyendo que capa tras capa de mítica incrustación oscurecen el conocimiento respecto del mismo.
    La opción “segura”, pero falta de coraje mantiene simultáneamente la “oscuridad” de un carpintero en una remota villa provincial (ausencia de evidencia no constituye evidencia de ausencia), y un académico desprendimiento de “asuntos de fe” que elevaron a tan oscuro gurú a niveles de ícono.
    Un Escenario Estropeado
    Sin embargo, podría una fe de carácter mundial haber surgido a partir de una nulidad, quien durante su existencia no pudo haber sido notada por alguien? Qué tan creíble resulta que un ambulante rabí, quien escribió nada por sí mismo, y cuya vida transcurrió en un mundo lleno de fakires, adivinos y exorcistas, proyectara tal fascinación como para reverberar a través de las edades?
    Un Jesús “minimalista” es realmente menos satisfactorio que ninguno, porque de todos modos requiere una búsqueda en otras fuentes para hallar las raíces de la nueva religión. Y si tales raíces se van a ser halladas en otros sitios, qué necesidad queda para la existencia de tan oscuro personaje?
    “Es muy dudoso que la fe cristiana pudiera haberse fundado sobre la base de un Jesús histórico… quien fue poco más que un profesor de filosofía práctica”. – J Macquarrie (Una Teología Existencial, p23)
    Si nos ponemos de acuerdo en que un itinerante y radical rabino llamado Jesús, imperceptible en los archivos históricos,no es plausible, por la misma razón, tampoco lo serían varios tales Jesuses.
    Cual de ellos sería el escogido para ser la base de la fe cristiana, como “hijo único de Dios” Si pudiera ser cualquiera de ellos, entonces no fue ninguno de ellos.
    Ya sea que JC fuese una divinidad quien escogió deslumbrar multitudes sin dejar rastro, quien consiguió influir – no al pueblo judío – sino a una decena de desconocidos devotos, cuyos sucesores rápidamente se dividieron en numerosas facciones hostiles; o JC fue una invención de humanas mentes, una creación que se traiciona a sí misma en cada oportunidad por contradicción y omisión.
    Salvación Mediante la Razón
    Irónicamente, fue el trabajo de ciertos teólogos liberales, más que libre-pensadores, el que fracturó por vez primera el glorioso invento de Jesús, Hijo de Dios, Salvador del Mundo.
    La “Sabiduría Recibida” de la Iglesia fue por vez primera puesta en tela de juicio durante la Reforma Europea, que legitimizó la crítica al sistema papal. Abiertas ya las compuertas, todas las autoridades religiosas y las escrituras mismas fueron cuestionadas y el Protestantismo emergió a través de una miríada de sectas diversas. Pero luego de mil años de ignorancia obligada, los hombres de la iglesia no tenían más que un muy pequeño conocimiento real. Con sus prebendas eclesiales, estos eruditos lucharon por hallar las nuevamente descubiertas herramientas de la lógica para defender los dogmas de la cristiandad, ya sea los de la variedad católica, o la de la variedad “pura” de la iglesia reformada.
    Pero luego de dos siglos, a medida que el Renacimiento se desarrollaba, valientes teólogos comenzaron a llamar la atención sobre errores obvios, y las incongruencias en las escrituras aceptadas. Por qué, cuestionaron, el Nuevo Testamento permanece silencioso acerca de la mayor parte de la vida de Jesús? Por qué Pablo dice prácticamente nada acerca de éste tema?
    Durante las revoluciones americana y francesa, los libre-pensadores avanzaron mucho más, cuestionando la veracidad de la Biblia toda, y denunciando al cristianismo como una superstición falsaria y como un instrumento de opresión. Una nueva fe minimalista surgió, el “deísmo”, en la cual el Creador no jugaba papel alguno directo en los asuntos humanos.
    Crítica Superior
    Durante siglo subsiguientes, una minoría radical – notablemente, eruditos de la Tübingen School a mediados del Siglo 19 en Alemania, y Críticos Radicales holandeses, de fines del Siglo 19 y comienzos del 20 – continuaron forzando el caso de que el Señor cristiano era un piadoso invento, y su vida toda, juzgamiento y crucifixión una mescolanza de versos de las escrituras judías.
    Para aquellos que veían un poco más allá de la obstruida visión cristiana, resultaba obvio que mucho de la historia de Jesús tenía precedentes paralelos en fábulas mucho más antiguas, con personajes centrales y de soporte idénticos, argumentos idénticos, e idéntica moraleja. El cristianismo no había bajado del cielo, era una producción humana.
    Durante el Siglo 20, el racionalismo, la arqueología, y las nuevas técnicas de investigación científica obligaron a una retirada entre los defensores de la fe, pese a los hervores periódicos del fervor religioso. Para acomodar la creciente e innegable evidencia del error bíblico, diversas versiones de la vida de Cristo proliferaban como algas en un charco asoleado.
    Los eruditos sobre el Nuevo Testamento de la “Línea Oficial”, muchos de ellos cristianos convencidos, habían hallado un nuevo hogar. Un borroso “Jesucristo” histórico surgió como existente en la realidad, pese a las acumuladas capas de invención nacida de la fe.
    Temerosos de reconocer que tanto su fe como sus carreras profesionales estaban basadas en monumentales equivocaciones, ellos especularon con numerosas extravagantes versiones – un Jesús rabínico estricto, un Jesús campesino mediterráneo, uno con esposa e hijos, uno que fue a Inglaterra, India o Japón, un Jesús filósofo estoico o cínico, un Jesús para todos los gustos. Cien o más posibles “biografías” competían entre sí, cada una intentando evitar la realidad, de que no existe una realidad verdadera que soporte la sagrada fábula.
    Días Finales
    Durante lo que va corrido del Siglo 21, enfrentamos la paradoja de que aunque el desenmascaramiento del bíblico fraude ha avanzado más que nunca antes, la geopolítica global financia y estimula un vociferante restablecimiento del fundamentalismo y de la inerrancia, y de un torrente de información falsa, cuyo mero volumen es abrumador.
    Las mayorías carecen del tiempo o de la inclinación para profundizar en la masa de evidencia y de argumentos. Los apologistas cristianos están siempre listos a denunciar a cualquier disidente de la doctrina oficial, presentándolo como un caso aislado, alguien cercano a los límites de la locura, indigno de ser tomado en serio.
    Pero la estridente hostilidad esconde el miedo de que la caída de su super-héroe no puede estar lejos. Y lo que no pueden negar, ni suprimir, es que el desenmascaramiento del fraude sobre Jesucristo, lejos de ser la persecución maníaca de parte de personas aisladas, ha sido reconocida por una numerosa corriente de personalidades talentosas y eruditos de todos los países.

  10. pilar silva dijo:

    carlos cuando la ignorancia es invencible no se puede acer nada. y tus palabras reflejan toda tu ignorancia

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